jueves, mayo 24, 2012

Las multas como medida de productividad


Las autoridades suelen negar que las multas de tráfico sirvan para llenar las arcas de las instituciones. Los hechos parecen demostrar lo contrario.
En la prensa del 23 de Mayo aparece un titular de una columna que dice: “Rebajan el sueldo a un guardia civil por poner pocas multas”. Leo:
“La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha denunciado hoy la retirada de un complemento de productividad (¡sic!) a un agente por no haber impuesto las denuncias que sus superiores «estiman oportunas», por lo que se le ha descontado de la nómina un complemento de 200 euros.
En un comunicado, la AUGC lamenta esta decisión que afecta a un guardia civil del Destacamento de Tráfico de Huelva, al que se le descuenta la citada cantidad por el poco volumen de multas impuestas, «atendiendo a las carreteras de la provincia y al volumen de circulación».
Asegura el comunicado que el jefe del subsector ha considerado que no ha efectuado las denuncias que debía imponer a los ciudadanos, independientemente de los accidentes en que hubiera intervenido, de los auxilios que hubiera prestado en carretera o de cualquier otra circunstancia.
La resolución entregada al agente señala que «ha mantenido un bajo rendimiento en el puesto que desempeña en el mes de devengo del complemento retributivo que nos ocupa, traducido este rendimiento o especial dedicación en sus 15 servicios en carretera, de 8 horas de duración cada uno, ha formulado 21 denuncias a la Ley de Seguridad Vial».”
 Resulta que un policía o guardia civil es considerado productivo si consigue ingresar en las arcas una cantidad de dinero. Como si fuese el vendedor de una empresa privada pero cobrando sin prestar un servicio, ni vender un producto. Y yo que pensaba que la misión de las autoridades de la seguridad vial era otra, la de hacer respetar la ley y la de velar por la seguridad.
Resulta que las infracciones aumentan porque se penaliza a un policía por su “baja productividad”. Leo: “En casos anteriores «este castigo tuvo una respuesta rápida, las estadísticas de la Unidad aumentaron, y se multiplicó el número de denuncias impuestas a los ciudadanos»”.
Me pregunto: ¿En base a qué se estima que debe haber un número determinado de infracciones? ¿A qué sirve que los automovilistas procuramos ser más prudentes y respetuosos con el reglamento, si nos van a castigar igual?

¿Por qué la educación vial?
¡Si luego nos multarán igual!

sábado, febrero 25, 2012

Zapatillas variadas con repuesto o para usar y tirar

Una oferta 3x2 en un folleto de una gran superficie dice:

“En toda la colección de zapatillas de casa de hombre, mujer, niño, y bebé.
Lleva 3 y paga 2. Gratis el de menor importe. Combínalas como quieras.”

O sea, dos para ponerte y una de reserva, por si una te la estropee el perro. El riesgo que tienes es que la que se estropea es la de izquierda, y la tercera que has comprado es la derecha (aunque quizás en las zapatillas encuentres algún modelo que la derecha e izquierda son iguales). “Combínalas como quieras”: puedes combinar modelos y colores, por ejemplo la de izquierda azul con rayas y derecha rosa con flores. Y a veces, para cambiar, puedes ponerte la tercera de color marrón, sin más. Sin embargo para sacar la máxima ventaja económica de la oferta, mejor es comprar tres de precios iguales en lugar de una tercera de menor precio.
También vi en un comercio online una “Zapatilla desechable de un solo uso de polipropileno en color blanco. Cerrada. Suela de polipropileno de usar y tirar. Un solo uso.” Pero hay que comprar una caja de 800. O deben durar muy poco o tienes para toda la vida. Y ¡cuidado donde la tiras! Hay que ser ecológico cuando llevas zapatillas. Una zapatilla de polipropileno es un “envase” plástico (del pie).

lunes, enero 09, 2012

¿A los políticos y a la televisión no les interesa la cultura?

“La cultura es lo que menos interesa a los políticos. La temen, les da miedo; por eso es lo primero que recortan, junto a la educación. Que a mí me parece más importante incluso porque qué más da que haya o no haya Ministerio de Cultura si los chavales no saben leer. En el franquismo censuraban la cultura y en la democracia qué le voy a contar: cuántos políticos han salido diciendo idioteces. Hay ejemplos ilustres, como lo de Sara Mago y cosas así. Lo que les interesa es la televisión, que es una herramienta de enorme poder, y esa sí que incide en la cultura o la incultura de un país. Y aquí lo hace, en mi opinión, de forma negativa.” Así respondió el conocido escritor Juan Marsé, Premio Cervantes y otros, a la pregunta, “¿Y ahora lo más real es una crisis durísima que justifica recortes que amenazan a la cultura?”  del periodista y escritor César Coca en una reciente entrevista. Y más adelante añade el escritor que “El auténtico Ministerio de Cultura en este país es la televisión, en el sentido de que es lo que lleva para aquí o para allá el interés cultural de la gente. Y es un comecocos. Así que no espero nada de los políticos, ni en las autonomías ni en el Gobierno central.” Ya en 2009, en su discurso en ocasión del Premio Cervantes, Juan Marsé había arremetido contra la "nefasta influencia de la televisión" en la sociedad.

César Coca, que recientemente recibió en Bilbao el Premio de Ensayo Miguel de Unamuno,  escribió por su parte el 18 de diciembre una carta abierta al nuevo jefe de gobierno Mariano Rajoy sobre “las tareas en cultura” en la que dice, “No ignoro que la cultura no será la primera de sus preocupaciones en la tarea de gobierno (la primera es la crisis, naturalmente)… Pero mis apuntes son sobre aspectos culturales y no quiero alargarme más de lo preciso. Se los expongo de forma telegráfica:
-          Procure nombrar para la cartera de Cultura (mantenga su carácter o se fusione con otra) a alguien que de verdad sepa de qué va esto. Cuesta lo mismo nombrar a una persona competente que a una incompetente. Sus antecesores en el cargo no han tenido demasiado acierto con esta cartera, con algunas excepciones; pocas a decir verdad en más de treinta años de gobiernos democráticos. Intente mejorar lo que ellos han hecho. No le será difícil.
-          Por favor, no utilice esta cartera para satisfacer cuotas de ningún tipo. Nombre a la persona que mejor pueda hacerlo, sea hombre o mujer, joven o maduro, del centro o de la periferia.
-          Tener un importante nivel cultural no garantiza hacerlo bien en una tarea que es sobre todo de gestión, pero no tenerlo es la mejor vía hacia el fracaso, cuando no el ridículo. No le será difícil hallar ejemplos de esto último en nuestra historia reciente.”

Esto fue antes de constituirse el nuevo gobierno.

Ahora ya tenemos un Ministro de Educación, Cultura y Deporte: José Ignacio Wert Ortega, que pronto va a cumplir 62 años. Es Licenciado en Derecho con un respetable currículum en política y sociología, en comunicación y publicidad, y en los medios y en la empresa. ¿Le servirá para elevar el nivel cultural de los medios, en particular el de la televisión? De la pública quizás sí, pero no es ésta el mayor problema. El problema son las privadas que viven de la audiencia cuyo número atrae a los anuncios comerciales, que son los que las sostienen económicamente. Por lo tanto, la televisión da programas “que la gente pide”, y como la gente que ve estos programas no parece tener muchas inquietudes ni exigencias culturales,  tenemos la TV que tenemos. Quizás ha sido una buena idea dar al ministro de Cultura también el área de Educación, y pueda impulsar una educación en la cultura, de forma que sea la propia gente que pida más cultura en la televisión o un nivel cultural más alto de la televisión. Es lo que habría que conseguir.

miércoles, enero 04, 2012

100 Años de historia contada en 10 minutos

Donolino Studio (derDon1234) ha conseguido comprimir en un video de 10 minutos los hitos más importantes de la historia mundial de los últimos 100 años, desde 1911, cuando Amundsen fue el primer hombre en pisar el hielo del Polo Sur, hasta la catástrofe nuclear causada por el tsunami de 2011 en Fukushima.
Se repasan en sucesivos flashes las guerras mundiales (Hitler declarando la “guerra total”), la del Vietnam, la del Golfo Pérsico, la del Yom Kipur, que dio lugar a la primera gran crisis del petróleo, etc. Y naturalmente la construcción y el derribo del Muro de Berlín. Una historia repleta de muchos eventos tristes y pocos alegres. Escribirlo todo duraría más que la película. Por lo tanto, mejor mirarla.



lunes, enero 02, 2012

Empleados holandeses huyen de los besos de los colegas para desear un feliz año nuevo

Según un estudio de la web de empleo más importante de los Países Bajos, NationaleVacaturebank.nl, casi la mitad (el 43 %) de los holandeses encuentra molesto desear un feliz año nuevo dando o recibiendo de los colegas los tres besos tradicionales en las mejillas. Bueno, generalizan a partir de una muestra de tan solo 700 personas que han respondido a la encuesta.

¿Por qué?

Los respondientes dan tres razones:

·         El mal aliento de algunos colegas (61%)

·         Colegas que te abrazan agarrándote demasiado tiempo (34%)

·         Colegas que usan un perfume o loción de después del afeitado de mala calidad (4%)

Los empleados que esquivan los besos de año nuevo encuentran sin embargo comprensión en sus colegas, porque tan solo el 14% afirma que los colegas son huraños o fríos y distantes, cuando se mantienen a una distancia al expresar los deseos. Tan solo el 15% de los empleados reconoce dar besos a todos. Pero lo que llama la atención es que un 13% toma vacaciones toda la primera semana del año para eludir los besos. “Se conoce que lo encuentran a tal punto embarazoso que no les importa sacrificar días libres para no tener que besar a sus colegas”, dice Mark Borgman de NationaleVacaturebank.nl.
Más de la mitad, el 67%, intenta de forma temerosa esquivar los besos. ¿Cómo? Por ejemplo felicitando a alta voz a todos al entrar (45%) o diciendo que están acatarrados (9%).  Un resultado gracioso de la encuesta es, según Mark Borgman, que la cuarta parte admite que solo besa colegas guapo o guapas y que parece claro que aprovechan este momento para conseguir contactar con un colega al que estaba ya desde algún tiempo echando un ojo.
Ser, Saber, Sentir